Pasadas las 17 horas iniciaba su recorrido desde la parroquia del colegio La Salle el paso de La Borriquita, precedido de los niños vestidos de hebreos portando palmas. Hasta la confluencia de las calles Agustín Blázquez y Hormaza se acercaron cientos de ciudadanos para comprobar in situ uno de los momentos más emotivos de la tarde de este domingo.
Minutos después, y bajo la ovación de los ciudadanos presentes en este punto de la ciudad, iniciaba su recorrido por la localidad Nuestra Señora de la Estrella. Un numeroso cortejo de nazarenos, ataviados con túnicas blancas y capirotes azules, marcaban el paso de la Virgen, que precedía a la Banda de Música Álvarez Quintero de la localidad sevillana de Utrera.
Hay que destacar que no sólo las calles del centro de Chiclana fueron engalanadas para la ocasión, sobre todo, La Plaza, donde se sitúa la Carrera Oficial, que volvió a llenarse de autoridades y mayores en los palcos, sino que los balcones de los edificios de las principales calles del centro también fueron adornados para la ocasión con palmas.
Además, el cambio de hora de la pasada semana provocó que el paso de La Borriquita tuviese un especial encanto durante su recorrido por la Carrera Oficial. Y es que el atardecer en la localidad propició una iluminación especial en este punto del recorrido de la procesión, que le aportó mayor misterio a unos pasos muy queridos por los hermanos del colegio La Salle-San José.