Algo increíble

Publicado: 28/01/2024
Autor

Paco Melero

Licenciado en Filología Hispánica y con un punto de locura por la Lengua Latina y su evolución hasta nuestros días.

El Loco de la salina

Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás. Albert Einstein

VISITAR BLOG
Algo de mundo he recorrido y les puedo asegurar que no he visto nada igual en ninguna ciudad medio civilizada
No salgo de mi asombro y me asalta la curiosidad. Cuando por la tarde me voy de vuelta al manicomio y tiro por la calle Real, contemplo un panorama que es para pararse a pensar un ratito, aunque aquí eso entre mis colegassea algo extraño y esté mal mirado. La cosa es para que a los cañaíllas se nos caiga la cara de pura vergüenza. Hay servilletas y papelespor el suelo esparcidos por todas partes, como si los hubieran regado a propósito. Y el personal que está sentado en los bares y cafeterías ni se inmuta. Es más, parece que los mira como diciendo qué gusto estamos así.

Algo de mundo he recorrido y les puedo asegurar que no he visto nada igual en ninguna ciudad medio civilizada. Eso no se lleva por ahí, y las principales calles al menos están limpias y presentables. Aquí la gente circula, pasa por encima de la porquería y ve la película como algo sustancial al ser humano. Y hay que decir, aunque uno esté loco, que eso no es lo natural. Aquí en el manicomio el que tira un papel al suelo ya tiene el día hecho.

Lo de La Isla es algo fuera de lo normal. Si creen que lo que estoy diciendo es una calumnia, pueden darse una vueltecita algún día por la tarde a lo largo de la calle Real, por ejemplo, y me lo cuentan. Y hablo de la calle Real, que es el centro de la Isla; pueden imaginarse lo que ocurre en barriadas alejadas del centro. Aquí se está viendo todo esto con una naturalidad que asusta al más pintado. Con la excepción de algún bar que recoge los papelitos que lo circundan, los demás, vaya tela marinera. Esto ya es como una costumbre, exactamente igual que cuando los cerdos se acostumbran a vivir entre el estiércol y lasuciedad. Da auténtico bochorno observar la dejadez y la desidia de La Isla.

Y pensando, pensando, me ha dado por calcular los motivos de tal desastre. Primero debo decir que nuestro Ayuntamiento no tiene culpa alguna de este problema educativo. Bastante hace con poner papeleras, aunque quizás unas cuantas más no vendrían mal. He visto en Sevilla que cada mesa en los bares lleva adosada una pequeña papelera.

Pongo esto aquí, para que después no digan algunos que siempre le tiro al Ayuntamiento, aunque también es verdad que sus numerosos asesores, que tan bien pagados están, bien podrían advertir de esta escandalosa y fea costumbre.

Algunos dicen que la culpa la tiene el levante. Es verdad que el levante no respeta ni que estamos en Carnaval, pero, por favor, el levante bastante hace con llevarse por delante los mosquitos y refrescar el ambiente.Otros dicen que es la falta de una buena educación desde pequeño. Creo que ahí está la causa de fondo. Desde pequeñitos no se ha enseñado a los niños a tirar en su correspondiente papelera el papelito del caramelo. Algunos padres piensan que llevando a sus queridos hijos al colegio ya han hecho bastante. Y así nos va. Cerca del manicomio hay una plazoleta donde se reúnen chavales a hablar y a fumarse algún cigarrillo. Comen pipas y beben refrescos. Todas las cáscaras y latas van al suelo que ellos pisan. No puedo entender que se encuentren a gusto encima de la porquería.

Un día se me va a ir la olla y me va a dar por liarme a estacazos con todo el que tire un papelito al suelo, porque no quiero ponerme peor de los nervios, que con lo mío ya tengo bastante.

© Copyright 2024 Andalucía Información